¿Qué es el Hinduismo?

El hinduismo es considerada la religión más antigua del mundo y una de las más ricas en tradiciones y costumbres.

El hinduismo, considerado como la religión más antigua del mundo, se distingue no solo por su enorme complejidad y diversidad, sino también por su profunda influencia en la civilización y cultura de la India. A diferencia de muchas otras religiones, no se centra en una única tradición, libro sagrado o profeta. En cambio, se divide en una miríada de creencias, prácticas y tradiciones que han evolucionado a lo largo de miles de años.

A menudo, el hinduismo es descrito más como un modo de vida que como una religión en el sentido occidental del término. No tiene un fundador específico ni se originó en un punto particular en el tiempo. De hecho, su nombre, «hinduismo», proviene del río Indo (Sindhu), que fluye en el noroeste del subcontinente indio. Los antiguos persas solían referirse a la gente que vivía más allá de este río como «hindús», y con el tiempo, se pasó a denominar hinduismo a las creencias y prácticas de esta gente.

Historia del Hinduismo

Historia del hinduismo y sus tradiciones espirituales.

La historia del hinduismo se remonta miles de años atrás y se pierde en la noche de los tiempos, de ahí que sea difícil establecer con exactitud fechas precisas, pero si que se distinguen distintos periodos, marcados por una serie de eventos claves, los cuáles vamos a describir brevemente:

Periodo Prevédico (3300 AC – 1500 AC)

El periodo prevédico es la fase histórica anterior a la composición de los Vedas, que son los textos religiosos y filosóficos más antiguos de la tradición hindú. Este periodo se extiende aproximadamente desde el año 1500 a.C. hasta el 1200 a.C., aunque estas fechas pueden variar según las fuentes.

Antes de la llegada de los arios a la India, la región ya estaba habitada por diversas culturas y civilizaciones. La más prominente de ellas fue la civilización del valle del Indo, que floreció en áreas que hoy son parte de Pakistán y el noroeste de la India. Esta civilización se destacó por sus avanzadas ciudades planificadas, como Mohenjo-Daro y Harappa, con sistemas de saneamiento impresionantes y una organización urbana compleja.

En términos lingüísticos y culturales, la civilización del valle del Indo tenía sus propias formas de escritura y religión, de las cuales aún se sabe relativamente poco debido a que su script aún no ha sido descifrado completamente. Con el tiempo, esta civilización comenzó a declinar por razones aún debatidas por los historiadores, pero posiblemente relacionadas con cambios climáticos, desastres naturales o invasiones.

Con la declinación del valle del Indo, el subcontinente vio la llegada de los arios, un grupo de nómadas indo-europeos que comenzaron a asentarse en la región. Los arios no tenían un sistema de escritura en sus primeras etapas en la India, pero mantenían una rica tradición oral. Con el tiempo, desarrollaron el sánscrito, una lengua que se convertiría en la base de muchos idiomas indios modernos.

El choque y la fusión entre la cultura aria y las culturas autóctonas del subcontinente dieron origen a lo que más tarde se conocería como la civilización védica. El periodo prevédico, por lo tanto, representa una fase de transición, donde antiguas civilizaciones del valle del Indo coexistieron y eventualmente se mezclaron con los recién llegados arios, sentando las bases para la rica cultura espiritual que caracteriza a la India antigua y su legado, el cuál prevalece hasta nuestros días.

Periodo Védico (1500-500 AC)

Esta era es fundamental para comprender el desarrollo de la cultura, religión y filosofía hindúes, ya que es el tiempo en el que se compusieron los Vedas, los textos fundamentales del hinduismo.

El término «Veda» se traduce a menudo como «conocimiento» y hace referencia a una serie de textos que incluyen himnos, rituales y mantras. Estos textos se dividen en cuatro colecciones principales: Rigveda, Samaveda, Yajurveda y Atharvaveda. Originalmente transmitidos oralmente por sacerdotes y maestros a sus discípulos, estos textos preservan una rica tradición de pensamiento religioso y filosófico.

Durante el periodo védico, la sociedad se organizó en grupos basados en ocupaciones y funciones, que con el tiempo evolucionaron hacia el sistema de castas. Estos grupos iniciales incluían a los Brahmanes (sacerdotes), Kshatriyas (guerreros), Vaishyas (comerciantes y agricultores) y Shudras (trabajadores y siervos). La estructura social estaba profundamente arraigada en las creencias religiosas y rituales védicos.

Este periodo vio la adoración de numerosos dioses y diosas representativos de fuerzas naturales, como Indra (dios del trueno), Agni (fuego) y Varuna (dios del orden cósmico). Con el tiempo, estas prácticas religiosas dieron paso a ideas más abstractas y filosóficas, como el concepto de «Brahman» (la realidad última) y «Atman» (el alma individual). La religión estaba centrada en rituales y sacrificios realizados para apaciguar a estos dioses y obtener sus bendiciones.

A medida que avanzaba el periodo védico, las comunidades se asentaron más, pasando de ser nómadas o semi-nómadas a establecer asentamientos más permanentes. La agricultura y el comercio se expandieron, y hubo una urbanización gradual del paisaje.

Periodo Brahmánico (500-200 AC)

Este periodo, llamado también posvédico, marca una transición significativa en la historia religiosa, social y cultural de la India, en el cual el énfasis cambió de los rituales y los sacrificios védicos hacia las reflexiones filosóficas y las discusiones teológicas más profundas.

El periodo se llama «brahmánico» debido a la composición y prevalencia de los Brahmanas, que son textos que explican los rituales védicos y su significado. Junto con ellos, otros textos importantes de este periodo son los Aranyakas y Upanishads. Mientras que los Aranyakas, traducidos como «textos del bosque«, sirven como una transición entre los rituales y la filosofía, las Upanishads son discusiones místicas y filosóficas que exploran la naturaleza del alma (Atman) y la realidad última (Brahman).

Aunque los rituales continuaron siendo esenciales, se desarrolló una crítica a su naturaleza ritualista y mecánica. Surgió un interés en la meditación, el ascetismo y la introspección, buscando un conocimiento interior más profundo. Las Upanishads, en particular, representan este movimiento hacia una espiritualidad más profunda y filosófica.

El sistema de castas, iniciado durante el periodo védico, se consolidó aún más durante el periodo brahmánico. Las castas se volvieron más rígidas, y surgieron nuevas subdivisiones y reglas sobre las interacciones entre castas. Esta estructuración de la sociedad tuvo profundas repercusiones en las normas y prácticas sociales en la India.

Este periodo sentó las bases para los sistemas filosóficos que florecerían en la India en los siglos posteriores. Además, este fue un tiempo de interacción y diálogo entre diversas tradiciones, lo que preparó el escenario para el surgimiento de movimientos como el budismo y el jainismo.

Periodo Clásico (200 a.C-600 d.C)

Este periodo es especialmente importante porque estableció las bases de muchas de las creencias y prácticas hindúes tal como las conocemos hoy.

El periodo clásico del hinduismo se sitúa en una época de cambios socio-políticos en el subcontinente indio. Después del final de la civilización del valle del Indo y la subsiguiente era védica, la India vio el surgimiento de grandes imperios como el Maurya y el Gupta. Estos imperios no solo establecieron un control político y territorial, sino que también fomentaron un ambiente en el que florecieron la cultura, las artes y las religiones.

Mientras que la era védica estuvo dominada por los Vedas, textos sagrados que guiaban las ceremonias y rituales, el periodo clásico vio la consolidación de textos como los Upanishads, los Puranas, el Ramayana y el Mahabharata, que incluye el Bhagavad Gita. Estos textos proporcionaron una visión más detallada y filosófica del dharma (deber religioso), la naturaleza del alma (atman) y el concepto de realidad suprema (Brahman).

El Bhagavad Gita en particular, una epopeya de 700 versos, tuvo un impacto inmenso. En esta obra, el príncipe Arjuna recibe la enseñanza del dios Krishna sobre el deber, la acción y la devoción. Este texto ha servido como una guía espiritual para millones de hindúes a lo largo de los siglos.

El periodo clásico también presenció la elevación y popularización de deidades como Vishnu, Shiva y Devi (Diosa Madre). Se desarrollaron diferentes sectas centradas en estas deidades principales, cada una con sus propias creencias, rituales y prácticas.

El vaisnavismo, que venera a Vishnu y sus avatares, como Krishna y Rama, enfatiza la devoción y la entrega al dios. Por otro lado, el shaivismo, centrado en Shiva, se ocupa tanto de las prácticas ascéticas como de la devoción. El shaktismo, que venera a la Diosa en sus diversas formas, celebra el poder femenino y la energía creativa del universo.

Durante este periodo surgieron seis escuelas clásicas de filosofía hindú, conocidas como los Darshanas (Las cuales definiremos más adelante). Estas escuelas, aunque variadas en sus enfoques y conclusiones, buscaban entender la naturaleza del ser, la realidad y el camino hacia la liberación (moksha).

Se solidificó el sistema de castas. Aunque este sistema ya existía en la era védica, se convirtió en una estructura más rigurosa y definida durante el periodo clásico, influenciando la organización socioeconómica de la sociedad.

Paralelamente, las artes florecieron con el patrocinio real y la influencia religiosa. La arquitectura de los templos, la escultura y la literatura reflejaron las creencias y prácticas del hinduismo clásico, dejando un legado duradero que todavía se puede observar en la India contemporánea.

Periodo Medieval (600-1500 d.C)

En el periodo medieval la India experimentó cambios sociales, políticos y culturales significativos que moldearon y enriquecieron la tradición hindú.

Quizás la característica más destacada de esta época fue el surgimiento y la propagación del movimiento bhakti. Este movimiento devocional dio prioridad a las relaciones personales con lo divino, a menudo a través del canto, la danza y la recitación de nombres y formas divinas.

Diversos santos y poetas, como Ramanuja, Kabir, Meera Bai y Ravidas, viajaron y predicaron el amor y la devoción hacia dioses específicos como Vishnu, Shiva, Krishna o Rama. Estos santos no sólo transmitían mensajes religiosos, sino también desafiaban las rígidas estructuras sociales, como el sistema de castas, y promovían la idea de que todos eran iguales ante Dios.

Durante este periodo, también hubo un resurgimiento en la filosofía hindú, particularmente en lo que respecta a las discusiones sobre la naturaleza del ser y la realidad. Los pensadores del Vedanta, como Adi Shankaracharya, Ramanuja y Madhva dieron forma a la comprensión del hinduismo en relación con la mónada, el alma individual y el mundo. Estas discusiones filosóficas profundizaron las nociones de dharma (deber), moksha (liberación) y samsara (ciclo de reencarnación).

La arquitectura también floreció en esta época. Se construyeron majestuosos templos en todo el subcontinente indio, como el Templo Brihadeeswarar en Thanjavur y los templos de Khajuraho. Estos no eran solo lugares de adoración, sino también centros de aprendizaje, arte y cultura.

El periodo medieval también vio la llegada de varios invasores y comerciantes extranjeros, desde los musulmanes hasta los europeos. La interacción con estas culturas a menudo llevó a tensiones, pero también a la fusión y adaptación. Por ejemplo, el sufismo, una tradición mística islámica, encontró similitudes con las tradiciones bhakti y ambos movimientos se influenciaron mutuamente.

La literatura y el arte hindú experimentaron un renacimiento durante el periodo medieval. El Ramayana y el Mahabharata, antiguas epopeyas, fueron reinterpretados en idiomas locales y adaptados a contextos culturales específicos. Estas versiones locales, como el Ramcharitmanas de Tulsidas en hindi, no solo hicieron que estas historias fueran accesibles a un público más amplio, sino que también reflejaron las preocupaciones y aspiraciones de la gente de la época.

La danza y la música clásica también se desarrollaron y sistematizaron durante este periodo. Formas clásicas de danza como Bharatanatyam, Kathak y Odissi tomaron forma y se integraron profundamente en la devoción y la espiritualidad hindú.

El sistema de castas se volvió más rígido durante este periodo, lo que llevó a desigualdades y tensiones sociales. Sin embargo, muchos líderes y movimientos bhakti desafiaron estas normas y abogaron por la igualdad espiritual de todos, independientemente de su casta o género.

Periodo Moderno Temprano y Colonial (1500-1947 d.C)

El periodo moderno temprano fue testigo de una India que enfrentaba desafíos externos, principalmente a través de la consolidación del poder colonial europeo, particularmente el británico. Con la creciente influencia de Occidente, surgieron nuevas perspectivas, intercambios culturales y tensiones religiosas.

Con la creciente presencia occidental y la crítica de los occidentales hacia las prácticas hindúes tradicionales, surgió un movimiento de reforma dentro del hinduismo. Estas reformas buscaban modernizar la religión y abordar prácticas consideradas anacrónicas o supersticiosas.

Raja Ram Mohan Roy (1772-1833) es un nombre destacado en este contexto. Fundador del Brahmo Samaj, Roy abogó por una interpretación racional y monoteísta del hinduismo, criticando prácticas como el sati (la autoinmolación de las viudas) y la idolatría. Su influencia fue crucial para la abolición del sati por el gobierno británico en 1829.

Dayananda Saraswati (1824-1883) fundó el Arya Samaj, una sociedad que promovió la vuelta a los Vedas y rechazó las interpretaciones posteriores y las prácticas ritualísticas del hinduismo. Abogó por la universalidad del mensaje védico y su relevancia en el mundo moderno.

Frente a los movimientos de reforma, también hubo esfuerzos para revivir y defender el hinduismo tradicional.

Ramakrishna Paramahamsa (1836-1886) es una figura prominente que vio la divinidad en todas las religiones y defendió la autenticidad de las diferentes formas de práctica espiritual dentro del hinduismo. Su discípulo, Swami Vivekananda (1863-1902), llevó el mensaje del hinduismo a Occidente, participando en el Parlamento de las Religiones del Mundo en Chicago en 1893 y estableciendo la Ramakrishna Mission.

La interacción con otras religiones, en particular el islam, resultó en formas sincréticas de espiritualidad. Los santos-poetas como Kabir, Ravidas y Mirabai fusionaron elementos de las tradiciones hindúes e islámicas en sus enseñanzas y poesías, proponiendo caminos de devoción que trascendieran las divisiones sectarias.

La relación con el poder colonial británico fue compleja. Por un lado, los colonizadores a menudo veían al hinduismo como una religión inferior, supersticiosa y politeísta. Por otro lado, sus políticas y la introducción de la educación occidental y la imprenta permitieron una reevaluación y rearticulación del hinduismo desde dentro.

La imprenta, por ejemplo, permitió una difusión más amplia de textos sagrados y filosóficos, y la educación occidental introdujo nuevas formas de pensamiento crítico y hermenéutica que algunos líderes hindúes adoptaron para reinterpretar y defender su tradición.

En respuesta a la crítica occidental y las percepciones externas, hubo un esfuerzo por consolidar y definir lo que significaba ser hindú. Esto a veces llevó a una codificación más rígida de las creencias y prácticas y a la formulación de una identidad hindú más monolítica en oposición a la identidad musulmana, cristiana u otras. Las reformas no se limitaron a la esfera religiosa. Hubo un movimiento general hacia la modernización y la reforma social. El sistema de castas, la posición de las mujeres, la educación y otros aspectos de la sociedad hindú fueron objeto de debate y reforma, influenciados tanto por ideales occidentales como por interpretaciones renovadas de los textos sagrados.

Periodo Post-Independencia (1947-Actualidad)

La terminación del dominio colonial británico en el año 1947 marcó un punto de inflexión para el país y, por ende, para el hinduismo. Esta nueva fase de autogobierno llevó al hinduismo a enfrentarse a desafíos contemporáneos, mientras el país se esforzaba por encontrar un equilibrio entre la modernidad y sus ricas tradiciones ancestrales.

Una de las primeras decisiones tomadas por la India independiente fue la adopción del secularismo. La Constitución de la India, adoptada en 1950, estableció el país como una república secular, lo que significa que el estado no favorecería ni discriminaría ninguna religión. Este enfoque tenía la intención de garantizar que las diversas comunidades religiosas de la India coexistieran pacíficamente y tuvieran libertad para practicar y promover sus creencias.

Incluso después de la independencia, continuó el impulso de reforma y revitalización. Organizaciones como la RSS (Rashtriya Swayamsevak Sangh) y el VHP (Vishva Hindu Parishad) surgieron como importantes entidades que promovían una interpretación particular del hinduismo, a menudo vinculada a una identidad nacionalista hindú.

La política y la religión comenzaron a entrelazarse de formas complejas en la India. El hinduismo, siendo la religión mayoritaria, inevitablemente jugó un papel en la esfera política. El BJP (Bharatiya Janata Party) emergió como un partido importante que a menudo es asociado con la promoción de una identidad hindú más unificada.

El periodo post-independencia también vio esfuerzos continuados para reformar prácticas sociales. La lucha contra la discriminación de castas, la promoción de la igualdad de género en prácticas religiosas y sociales, y debates sobre asuntos como la entrada de mujeres a ciertos templos se convirtieron en temas centrales.

Líderes como Sri Ramana Maharshi, Jiddu Krishnamurti y Swami Sivananda ofrecieron enseñanzas que, aunque arraigadas en el hinduismo, trascendieron barreras religiosas y atrajeron seguidores de todo el mundo.

Con la diáspora india diseminándose por todo el mundo, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX, el hinduismo también encontró un hogar en otras partes del mundo. Organizaciones como la Self-Realization Fellowship, fundada por Paramahansa Yogananda, y el movimiento Hare Krishna o ISKCON (Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna), fundado por A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, jugaron un papel vital en llevar las enseñanzas y prácticas del hinduismo a Occidente.

Principios y Creencias Fundamentales del Hinduismo

El hinduismo se sostiene en ciertos pilares esenciales que configuran su esencia. A pesar de la vasta variedad de prácticas y creencias, hay principios centrales que se mantienen consistentes y definen lo que significa ser hindú.

Dharma: El deber moral y el camino correcto

El concepto de Dharma es fundamental en la filosofía hindú. Aunque no tiene una traducción directa, puede ser entendido como rectitud, moralidad o deber. Es la ley moral y ética que cada individuo debe seguir en su vida según su naturaleza, ocupación y etapa de vida. Este deber cambia según el contexto; por ejemplo, el Dharma de un padre es cuidar y proteger a su familia, mientras que el Dharma de un estudiante es estudiar.

En el contexto más amplio, Dharma también se refiere al orden cósmico, el conjunto de reglas que mantiene al universo en equilibrio. Cumplir con el propio Dharma es fundamental para mantener este orden y para avanzar en el camino espiritual.

Samsara: El ciclo de nacimiento, muerte y reencarnación

La vida, en la concepción hindú, no se limita a una sola existencia. El alma individual, o Atman, pasa por un ciclo continuo de nacimiento, muerte y renacimiento conocido como Samsara. Cada vida es una oportunidad para el alma de aprender, evolucionar y acercarse a la liberación final del ciclo. Las circunstancias de cada vida están influenciadas por las acciones realizadas en vidas anteriores.

Karma: La ley de causa y efecto

El Karma es una de las ideas más reconocidas del hinduismo, a menudo resumida como «lo que siembras, cosecharás«. Es la ley de causa y efecto que dicta que cada acción tiene consecuencias. Si actúas de manera justa y moral, experimentarás resultados positivos, ya sea en esta vida o en la siguiente. Por el contrario, las malas acciones llevarán a resultados negativos.

Esta creencia insta a los individuos a actuar con rectitud y a considerar las implicaciones de sus acciones. No es un destino predeterminado, sino una fuerza que se puede moldear con nuestras decisiones.

Moksha: Liberación del ciclo del Samsara

El objetivo final de la existencia humana, según la filosofía hindú, es alcanzar Moksha, o liberación. Esta liberación se refiere a la liberación del alma del ciclo continuo de Samsara. Al alcanzar Moksha, el alma experimenta una eternidad de paz, dicha y unión con lo divino, trascendiendo las limitaciones de la existencia física y el sufrimiento asociado con ella.

Lograr Moksha no es sencillo. Requiere una vida (o varias vidas) de rectitud, meditación y devoción. Cada tradición dentro del hinduismo tiene su propia interpretación y camino hacia Moksha, ya sea a través de la devoción (Bhakti), el conocimiento (Jnana) o el servicio desinteresado (Karma Yoga).

Atman: El alma individual

Dentro de cada ser vivo reside Atman, el alma o espíritu individual. Es inmutable, eterno y divino. A pesar de que el cuerpo físico sufre cambios, crece, envejece y eventualmente muere, el Atman permanece constante. Es una chispa de lo divino, una parte inseparable de Brahman, la realidad última.

El viaje del Atman a través de diferentes vidas y formas es esencialmente un proceso de refinamiento, una serie de lecciones y experiencias que finalmente conducen a la realización de su verdadera naturaleza y unión con Brahman.

Brahman: El alma universal

Más allá de los dioses y deidades, se encuentra Brahman, la realidad última, la fuerza cósmica que impregna todo en el universo. Es incomprensible, inmutable y eterno. Todas las deidades son manifestaciones de Brahman y todos los Atmans son parte de él.

La meta de la vida esencialmente es la realización de la unidad del Atman con Brahman, entender que no hay separación y que la individualidad es simplemente una ilusión.

Los Dioses y Diosas Hindúes

La enorme diversidad de dioses y diosas del hinduismo es una de sus características más destacadas. Estas deidades personifican diversos aspectos del cosmos y la experiencia humana. Aunque hay miles de deidades, todos son considerados manifestaciones de una realidad divina suprema. Vamos a describir algunas de las deidades más importantes:

Brahma: El Creador

Brahma es el dios hindú de la creación.

Brahma es el dios de la creación, a menudo representado con cuatro caras que miran en las cuatro direcciones del cosmos. Aunque es uno de los tres principales dioses de la Trimurti, no es tan ampliamente adorado como los otros dos. Su consorte, Saraswati, es la diosa del conocimiento y la música.

Vishnu: El Preservador

Vishnú es representado con la serpiente Shesha.

Vishnu es uno de los dioses más venerados en el hinduismo. Es el protector del universo y se cree que desciende en varias formas, conocidas como «avatares», para restablecer el Dharma (orden) cuando se ve amenazado. Entre sus avatares más conocidos se encuentran Rama, Krishna y Narasimha. Lakshmi, diosa de la riqueza y la prosperidad, es su consorte.

Shiva: El Destructor

Simbolismo de Shiva. Significado espiritual de sus símbolos.

No dejes que el título «Destructor» te confunda. Shiva, en su destrucción, permite la renovación y la recreación. Es adorado en varias formas, incluyendo el Shivalinga. Shiva también es conocido como el dios del yoga y la meditación. Parvati, en sus diversas manifestaciones como Durga y Kali, es su consorte. Juntos, tienen dos hijos: Ganesha y Kartikeya.

Durga: La Diosa Guerrera

Durga es la diosa de la guerra y su montura es un león o tigre.

Durga es una manifestación de Parvati y es ampliamente adorada, especialmente durante el festival de Navaratri. Se la representa como una guerrera montada en un león, combatiendo al búfalo demonio, Mahishasura. Durga simboliza la victoria del bien sobre el mal y la protección contra las injusticias.

Ganesha: El Removedor de Obstáculos

Ganesha suele ser representado con sus dos consortes.

Con una cabeza de elefante y un cuerpo humano, Ganesha es fácilmente reconocible. Es el dios del comienzo y se le invoca al inicio de cualquier nueva empresa. También es el dios de la sabiduría y el conocimiento.

Krishna: El Divino Pícaro

Krishna es el avatar más querido del señor Vishnú.

Krishna es quizás uno de los avatares más amados de Vishnu. Es adorado en muchas formas: el niño que robaba mantequilla, el joven flautista y el consejero que guía a Arjuna en el Bhagavad Gita. Las historias de su amor con Radha simbolizan el anhelo del alma individual por lo divino.

Rama: El Príncipe Ideal

Rama es el séptimo avatar de Vishnú y una de sus encarnaciones más veneradas.

Otro avatar de Vishnu, Rama es el protagonista del épico Ramayana. Es considerado el arquetipo de un rey justo y virtuoso. Su esposa Sita, el leal hermano Lakshmana y el devoto Hanuman son figuras centrales en las narrativas relacionadas con Rama.

Kali: La Diosa Feroz

Kali es la diosa de la transformación, la destrucción y el cambio.

Aunque Kali a menudo se representa de manera temible, con una guirnalda de cabezas y una lengua protruyente, es inmensamente amada por sus devotos. Simboliza la destrucción del mal y el ego, y se dice que es una manifestación de la energía cósmica.

Hanuman: El Devoto Leal

Hanuman, el dios mono, uno de los principales dioses del panteón hindú.

Hanuman, el dios mono, es conocido por su inquebrantable devoción a Rama y Sita. Es venerado por su fuerza, valor y lealtad. Se le considera el símbolo perfecto del bhakti (devoción) y es un protector y guardián para sus devotos.

Saraswati: La Diosa del Conocimiento

Significado espiritual de la diosa de la sabiduría Saraswati.

Saraswati, con sus instrumentos musicales y textos sagrados, representa el flujo del conocimiento y la creatividad. Es la patrona de las artes y las ciencias y es invocada por estudiantes para obtener sabiduría y claridad.

Las 6 Darshanas o Escuelas Filosóficas

Shankara fue uno de los grandes difusores del Advaita Vedanta.

Nyaya

La escuela Nyaya fue fundada por el sabio Aksapada Gautama en torno al siglo 2 a.C., con su obra clave, «Nyaya Sutras«, sentando las bases de sus enseñanzas. Aunque es principalmente una tradición filosófica, la escuela Nyaya también ha contribuido en gran medida al desarrollo de la ciencia y la lógica en la India.

El Nyaya postula que hay cuatro fuentes válidas de conocimiento (pramanas): percepción (pratyaksha), inferencia (anumana), comparación (upamana) y testimonio o palabra de una fuente fiable (sabda). Estas formas de conocimiento permiten al individuo discernir la verdad de la falsedad.

Uno de los debates más importantes dentro de la escuela Nyaya es sobre la existencia de Dios. A través de argumentos lógicos y razonamientos sofisticados, los filósofos Nyaya postulan la existencia de un creador todopoderoso y omnisciente. Su argumento, en términos simples, es que el mundo, siendo un efecto, debe tener una causa, y esa causa es Dios.

Esta escuela también es conocida por su detallada clasificación de los objetos del mundo en varias categorías, como sustancia, cualidad, acción, universalidad, particularidad, inherencia, etc. Esta clasificación minuciosa tiene como objetivo entender mejor la naturaleza de la realidad.

Nyaya no existió en aislamiento. A menudo interactuó y debatió con otras escuelas filosóficas indias. Por ejemplo, tuvo interacciones significativas con la escuela budista, la cual, siendo agnóstica, desafió muchas de las afirmaciones teístas del Nyaya. A través de estos debates, Nyaya refinó y fortaleció sus argumentos, y también incorporó ideas de otras escuelas para desarrollar una visión más completa de la realidad.

Además, con el tiempo, la escuela Nyaya se fusionó estrechamente con otra escuela de filosofía india, la Vaisheshika. Ambas escuelas compartían similitudes en cuanto a epistemología y ontología, pero diferían en algunos detalles. Esta fusión llevó al desarrollo de la tradición Nyaya-Vaisheshika, que continuó siendo una fuerza dominante en la filosofía india hasta bien entrada la era moderna.

Mientras que el Nyaya es una escuela fundamentalmente india en su origen y desarrollo, sus contribuciones a la lógica y la epistemología son universales en su alcance. La escuela introdujo conceptos de inferencia, deducción e inducción, y estableció reglas para el razonamiento lógico y el debate. Estos principios han sido comparables en muchos aspectos a las tradiciones lógicas y filosóficas de Occidente.

Vaishesika

Fundada por el sabio Kanada alrededor del siglo VI a.C., la escuela Vaisheshika destacó por su enfoque en la ontología, es decir, el estudio del ser y la existencia. Las enseñanzas fundamentales de esta escuela se encuentran en un texto llamado «Vaisheshika Sutra» o «Kanada Sutra«.

El núcleo de la filosofía Vaisheshika se basa en la idea de que todo en el universo puede ser reducido y clasificado en un número finito de categorías o «padarthas». Estas categorías son:

  • Dravya (sustancia): Es la sustancia material o substrato. Las sustancias primarias según Vaisheshika son la tierra, el agua, el aire, el fuego, el éter, el tiempo, el espacio, el alma y la mente.
  • Guna (cualidad): Hace referencia a las cualidades inherentes que no pueden existir por sí mismas, sino que existen en las sustancias. Ejemplos son el color, el sabor, el olor, etc.
  • Karma (actividad): Son las actividades o movimientos que son inherentes a las sustancias, como el movimiento del aire o el flujo del agua.
  • Samanya (universalidad): Representa la universalidad o generalidad de las sustancias, es decir, aquello que permite clasificar varias entidades bajo una misma categoría.
  • Vishesha (particularidad): Es la particularidad única que diferencia una entidad de otra, incluso dentro de la misma categoría general.
  • Samavaya (inherencia): Es la relación inherente que permite que ciertas cualidades o actividades estén asociadas con ciertas sustancias.
  • Abhava (no-existencia o negación): Representa la ausencia o la no-existencia de algo.

También es conocida por su teoría atómica. Según esta teoría, toda la materia está compuesta de átomos indivisibles, los cuales no pueden ser percibidos por los sentidos pero pueden combinarse en diferentes formas para crear objetos complejos.

A lo largo de los siglos, la escuela Vaisheshika interactuó y se entrelazó con la escuela Nyaya, mencionada anteriormente. Debido a sus similitudes en el enfoque epistemológico y ontológico, estas dos escuelas finalmente se unieron en una única tradición filosófica conocida como Nyaya-Vaisheshika. Esta fusión fue tan completa que, en la época medieval, era difícil distinguir entre las dos.

Vaisheshika, con su detallado sistema de categorización y su temprana teoría atómica, ha proporcionado herramientas fundamentales para el razonamiento y la investigación científica. La idea de que todo en el universo puede ser reducido y entendido en términos de categorías fundamentales se relaciona con muchos aspectos del pensamiento científico y filosófico moderno.

Sāṃkhya

El Sāṃkhya, tradicionalmente atribuido al sabio Kapila, es una tradición filosófica que data aproximadamente entre los siglos III y VI d.C. Su texto fundamental, el «Sāṃkhya Kārikā» escrito por Īśvarakṛṣṇa, delineó las doctrinas y principios básicos del sistema.

El aspecto más distintivo de la filosofía Sāṃkhya es su dualismo radical. Según este sistema, la realidad se compone de dos principios eternos e independientes: Puruṣa (conciencia) y Prakṛti (materia o naturaleza).

  • Puruṣa: Es la conciencia pura, pasiva e inmutable. No tiene atributos ni cualidades y es simplemente el testigo silencioso de todo lo que ocurre en el universo. Hay múltiples Puruṣas, y cada ser individual tiene su propia conciencia inalterable.
  • Prakṛti: Es la causa material primordial de todo lo que existe. Es activa y contiene tres gunas (cualidades) que están en constante interacción: sattva (pureza, armonía), rajas (actividad, pasión) y tamas (inercia, oscuridad). La interacción de estos gunas da lugar a la manifestación del universo.

Todo lo que experimentamos, desde la mente hasta la materia física, es una manifestación de Prakṛti, incluidas nuestras emociones, pensamientos y el mundo fenoménico. El objetivo del Sāṃkhya es realizar la verdadera naturaleza del Puruṣa y desentrañar su conexión con Prakṛti para alcanzar la liberación o moksha.

El Sāṃkhya presenta una teoría detallada de la evolución cósmica. A partir de la Prakṛti, surgen diferentes manifestaciones en una secuencia ordenada. Primero emerge la inteligencia (buddhi), seguida por el ego (ahamkara), y luego la mente (manas). A partir de aquí, se manifiestan los cinco órganos de percepción, los cinco órganos de acción y los cinco elementos básicos (tierra, agua, fuego, aire y éter). Estos constituyen la base de toda la creación material.

Esta escuela ha ejercido una influencia profunda en otras tradiciones filosóficas y religiosas de la India, especialmente en el Yoga. De hecho, el Yoga de Patañjali, expuesto en los «Yoga Sutras«, se basa en gran medida en la estructura filosófica del Sāṃkhya, adaptándola a un camino práctico para alcanzar la liberación a través de la disciplina mental y física.

Yoga

Si bien muchas personas reconocen el Yoga principalmente por sus posturas físicas (asanas), en su esencia, es una profunda tradición filosófica y espiritual.

Aunque las prácticas que podemos identificar como «yóguicas» existen desde hace milenios en la India, el sistema filosófico del Yoga se atribuye tradicionalmente a Patañjali, un sabio que vivió alrededor del siglo II a.C. Su obra, los «Yoga Sutras«, codifica la filosofía y la práctica del Yoga en un conjunto conciso de aforismos.

La palabra «Yoga» proviene del sánscrito «yuj«, que significa unir o conectar. y hace referencia a la unión de la conciencia individual con la conciencia cósmica, o la realización de la verdadera naturaleza del ser.

El Yoga comparte muchas de sus ideas filosóficas con el Sāṃkhya, especialmente la distinción entre Puruṣa (conciencia) y Prakṛti (naturaleza material). Pero mientras que el Sāṃkhya se centra en el conocimiento y el discernimiento, el Yoga se basa en la acción y la práctica para lograr la liberación.

Los «Yoga Sutras» de Patañjali describen un camino de ocho pasos o «Ashtanga Yoga» para alcanzar el estado de «Samadhi«, una conciencia iluminada:

  • Yama (Control moral): Incluye principios éticos como la no violencia, la verdad y el no robo.
  • Niyama (Disciplinas personales): Comprende prácticas de disciplina, contentamiento y estudio personal.
  • Asana (Posturas): Posturas físicas para fortalecer y purificar el cuerpo.
  • Pranayama (Control de la respiración): Técnicas de respiración para regular la energía vital.
  • Pratyahara (Retirada de los sentidos): Desconexión de los estímulos externos y concentración interna.
  • Dharana (Concentración): Fijación de la mente en un solo punto o idea.
  • Dhyana (Meditación): Contemplación sostenida y enfocada.
  • Samadhi (Iluminación): Estado de conciencia trascendental en el que se supera la dualidad.

El Yoga ha influido profundamente en otras tradiciones religiosas y espirituales de la India, dentro del hinduismo, el budismo y el jainismo. Además, en tiempos modernos, ha ganado popularidad en todo el mundo, adaptándose a diversos contextos culturales y necesidades individuales.

Mīmāṃsā

El Mīmāṃsā, a menudo denominado Purva Mīmāṃsā para distinguirlo del Vedanta (también llamado Uttara Mīmāṃsā), se centra en las primeras secciones de los Vedas, que son principalmente rituales en naturaleza. Jaimini, un sabio antiguo, es tradicionalmente considerado como el fundador de esta escuela, y su principal obra, los «Mīmāṃsā Sutra«, establece las bases doctrinales del sistema.

A diferencia de otros darshanas que exploran cuestiones metafísicas profundas sobre la realidad, el ser y la conciencia, esta escuela se preocupa principalmente por el dharma, es decir, el deber religioso y moral. Su principal preocupación es cómo actuar correctamente según las escrituras védicas.

  • Primacía de los rituales: Para el Mīmāṃsā, los rituales prescritos en los Vedas tienen un valor intrínseco. La correcta ejecución de estos rituales es vista como un medio para obtener resultados auspiciosos, tanto en esta vida como en el más allá.
  • Autoridad de los Vedas: El Mīmāṃsā sostiene que los Vedas son eternos, sin comienzo y auténticos. No fueron creados por ningún ser divino y son infalibles en su sabiduría. La interpretación correcta de los Vedas, por lo tanto, es esencial.
  • Enfoque hermenéutico: Dado que la interpretación correcta es crucial, el Mīmāṃsā ha desarrollado un conjunto detallado de reglas hermenéuticas para analizar el texto védico. Estas reglas ayudan a resolver ambigüedades y contradicciones dentro de los textos.
  • Rechazo de la deidad personal: Aunque se basa en textos sagrados que a menudo invocan a los dioses, el Mīmāṃsā tiene una perspectiva única sobre la divinidad. No ve a los dioses como seres que conceden favores en respuesta a los rituales. En cambio, los rituales, cuando se realizan correctamente, tienen un efecto automático, independientemente de la intervención divina.

Aunque el Mīmāṃsā puede parecer un sistema filosófico limitado a la exégesis védica, ha hecho contribuciones significativas a la filosofía general del pensamiento hindú. Sus detallados análisis textuales han informado interpretaciones de otros textos hindúes, y su enfoque en el dharma ha influenciado discusiones éticas y morales dentro del hinduismo.

Vedanta

Vedanta se traduce literalmente como «el fin de los Vedas» (Veda: conocimiento, anta: fin). Es uno de los sistemas filosóficos más influyentes y espirituales de la India. Mientras que el Mīmāṃsā se enfoca en las primeras partes de los Vedas, Vedanta, también conocido como Uttara Mīmāṃsā, se concentra en las enseñanzas finales de estos textos, particularmente en las Upanishads. Es una filosofía que busca trascender el ritualismo y explorar la naturaleza última de la realidad, el ser y la conciencia.

Las raíces del Vedanta se encuentran en las Upanishads, textos antiguos que detallan las reflexiones y meditaciones de sabios sobre la realidad última, Brahman, y la naturaleza del ser individual, Atman. Estos textos toman forma de diálogo, con discípulos haciendo preguntas y maestros proporcionando respuestas, a menudo en forma de parábolas o meditaciones.

Adi Shankaracharya, un filósofo del siglo VIII d.C., es a menudo visto como el consolidador del Vedanta Advaita o no dualista. Él articuló que Brahman, la realidad última, y Atman, el alma individual, son esencialmente uno e idéntico.

El Vedanta se ha diversificado a lo largo de los años en varias sub-escuelas, pero algunas de las ideas centrales son:

  • Brahman: La realidad última, infinita, inmutable y eterna. Brahman es tanto inmanente como trascendente. Es la causa y substrato de todo lo que existe.
  • Atman: El alma o ser individual. En la escuela Advaita, Atman es idéntico a Brahman. Otras escuelas, como Dvaita (dualismo), mantienen una distinción entre los dos.
  • Maya: Es el poder ilusorio a través del cual Brahman se manifiesta como el mundo fenomenal. Es la causa de la ignorancia y la percepción errónea de la dualidad en el mundo.
  • Moksha: La liberación del ciclo de nacimiento y muerte (samsara). Se logra mediante el conocimiento correcto y la realización de la verdadera naturaleza del ser.
  • Los Tres Caminos: Bhakti (devoción), Jnana (conocimiento) y Karma (acción) son las rutas principales hacia la realización espiritual en el Vedanta.

Esta escuela ha ejercido una influencia profunda no solo en el pensamiento hindú, sino también en movimientos espirituales en todo el mundo. Figuras como Swami Vivekananda llevaron las enseñanzas del Vedanta al oeste, donde encontraron conectaron con aquellas personas que buscaban una espiritualidad no dogmática.

Libros Sagrados del Hinduismo

Las escrituras sagradas han guiado la vida espiritual, moral y social de millones de personas durante milenios en la India. En el hinduismo, estas escrituras se clasifican principalmente en Shruti (lo que se escucha) y Smriti (lo que se recuerda). Exploremos estas categorías y las escrituras que contienen.

Vedas (Shruti)

Los Vedas son la base de la literatura religiosa hindú. Se cree que son eternos y que fueron revelados a los sabios antiguos durante la meditación. Hay cuatro Vedas principales:

  • Rigveda: El más antiguo de los Vedas, compuesto principalmente de himnos dedicados a varias deidades.
  • Samaveda: Centrado en los cantos y melodías usadas durante los rituales.
  • Yajurveda: Contiene las fórmulas utilizadas por los sacerdotes durante los rituales.
  • Atharvaveda: Una colección de hechizos, encantamientos y rituales domésticos.

Cada Veda consta de cuatro partes: los Samhitas (himnos), los Brahmanas (rituales y ceremonias), los Aranyakas (meditaciones) y los Upanishads (filosofía espiritual y mística).

Upanishads

Aunque forman parte de los Vedas, los Upanishads merecen una mención especial. Se centran en la naturaleza del alma (Atman) y su relación con la realidad suprema (Brahman). Estos textos son fundamentales para la filosofía vedanta del hinduismo y han influido profundamente en el pensamiento espiritual y filosófico de la India.

Smriti

Mientras que las Shruti se consideran divinamente reveladas, las Smriti son escrituras humanas que explican y elaboran las enseñanzas contenidas en las Shruti. Algunas de las Smriti más notables son:

Mahabharata

Una de las epopeyas más grandes del mundo, el Mahabharata narra la historia de la guerra entre los Pandavas y los Kauravas. Dentro del Mahabharata se encuentra el Bhagavad Gita, donde el príncipe Arjuna recibe enseñanzas espirituales de Krishna. Es una de las escrituras más importantes y es una guía sobre el deber, la acción y la devoción.

Ramayana

Esta epopeya narra la vida del príncipe Rama, su esposa Sita y su devoto Hanuman. El Ramayana es una guía moral y espiritual y ha influido en la cultura y la moralidad hindú a lo largo de los milenios.

Puranas

Son una vasta categoría de textos que narran las historias de dioses, diosas y antiguos héroes. Hay 18 Puranas principales, siendo los más conocidos el Vishnu Purana, el Shiva Purana y el Devi Bhagavata Purana. Estos textos ayudan a contextualizar y personificar las enseñanzas filosóficas y espirituales, haciéndolas accesibles para la población general.

Dharma Shastras

Estos son textos legales que proporcionan directrices sobre el comportamiento ético y moral. El más conocido es el Manusmriti o Leyes de Manu. Aunque estos textos han tenido una influencia significativa en el pasado, su relevancia en la práctica contemporánea es limitada y a menudo es objeto de debate.

Agamas y Tantras

Son manuales rituales y doctrinales que se centran en la adoración de dioses y diosas específicos, como Shiva, Vishnu y Devi. Son especialmente importantes en ciertas tradiciones y prácticas del hinduismo, como el shaktismo, el shaivismo y el vaishnavismo.

Sutras

Textos cortos que formulan reglas o aforismos en áreas específicas del conocimiento. Por ejemplo, los Brahmasutras se ocupan de la filosofía vedanta, mientras que los Yoga Sutras de Patanjali se centran en la práctica y la filosofía del yoga.

Prácticas Espirituales

La enorme riqueza en tradiciones de la India hace difícil que podamos resumirlas todas en un artículo, así que vamos a describir brevemente las prácticas espirituales más comunes y que podemos encontrar en diferentes escuelas de pensamiento y doctrinas, las cuáles están arraigadas en la vida diaria de millones de personas:

Puja

Es una de las prácticas más comunes en el hinduismo y puede describirse como un ritual de adoración. Se realiza tanto en templos como en hogares. Durante una puja, se ofrece devoción a una deidad a través de cánticos, oraciones, y la presentación de ofrendas como flores, comida (prasad) e incienso. Las imágenes o ídolos de la deidad a menudo se bañan, se visten y se adornan.

Meditación y Yoga

La meditación ha sido una parte integral del hinduismo desde sus inicios. A menudo, se busca alcanzar un estado de calma y autoconciencia. El yoga, que literalmente significa «unión«, es una disciplina que busca la unión del individuo con lo divino. Aunque el yoga en Occidente se asocia principalmente con posturas físicas (asanas), en el hinduismo tradicional también incluye prácticas éticas, de meditación y de devoción.

Mantras

Son frases, palabras o sonidos sagrados que se recitan como parte de la meditación o la adoración. Se cree que tienen poderes espirituales y ayudan a conectar con lo divino. El «Om» es uno de los mantras más conocidos y es considerado el sonido primordial del universo.

Festivales

En las distintas tradiciones hindúes se celebran un gran número de festivales a lo largo del año. Algunos de los más prominentes incluyen Diwali (el festival de las luces), Holi (festival de colores), Navaratri (dedicado a la diosa Durga) y Raksha Bandhan (celebrando la relación entre hermanos y hermanas). Estos festivales a menudo involucran canto, danza, rituales específicos y, por supuesto, comida.

Rituales de paso de la vida

Estos marcan etapas significativas en la vida de una persona, desde el nacimiento hasta la muerte. Algunos de los rituales más comunes incluyen el Namkaran (ceremonia de nombramiento), el Upanayana (rito de iniciación para los varones en algunas comunidades, marcando su entrada en la vida estudiantil), y rituales de matrimonio que son eventos elaborados con múltiples ritos y ceremonias.

Peregrinaciones

Hay muchos lugares sagrados en la India y en otras partes del mundo que son importantes para los hindúes. Visitar estos lugares es considerado meritorio. Algunos de los destinos de peregrinación más famosos incluyen Varanasi, Rishikesh, Puri y la serie de templos en las montañas del Himalaya.

Ayuno

Es una práctica común y puede ser parte de la devoción diaria, de festivales específicos o de periodos especiales del año. El ayuno puede variar desde abstenerse de ciertos alimentos hasta abstenerse completamente de comida y agua.

Satsang

Significa «en compañía de la verdad«. Es una reunión de personas devotas donde se canta, se discuten las escrituras y se medita. Estas reuniones son consideradas una forma de nutrir la vida espiritual en comunidad.

Rituales de muerte

Cuando un hindú muere, hay una serie de rituales que se realizan para asegurar que el alma encuentre paz y esté bien preparada para su siguiente reencarnación. Esto incluye rituales de cremación, rituales de luto y ceremonias anuales en honor a los antepasados.

Ahimsa

Aunque no es un «ritual» en el sentido tradicional, la práctica de la no violencia, o ahimsa, es fundamental en el hinduismo. Esto se refleja en prácticas como el vegetarianismo y en la actitud hacia todos los seres vivos.

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